Artículo publicado en la revista CQ Radio Amateur, enero de 2011. Por Salvador Doménech EA5DY HF EXTRATERRESTRE: ESCUCHANDO A  JÚPITER ¿Aburrido de la pobre propagación en las bandas altas, especialmente por las noches?, ¿cansado de apenas sacarle partido a tus antenas de 15, 12 ó 10 metros?... Una actividad interesante durante estos periodos de mínimo solar es apuntar nuestras antenas de las bandas altas, principalmente 15 metros, hacia el mayor planeta del Sistema Solar, Júpiter y escuchar las relativamente fuertes señales que con notable frecuencia llegan desde allí.  No se trata naturalmente de señales producidas por hombrecillos verdes sino de señales generadas de manera natural por violentas tormentas en este  gigante planeta gaseoso y una compleja interacción de las mismas con su satélite volcánico Io. Esta compleja relación entre Júpiter y su luna volcánica Io no está completamente entendida por la comunidad científica pero sí que sabemos que estos dos astros se combinan para producir violentas tormentas de ruido radioeléctrico que pueden ser recibidas de manera relativamente sencilla desde la Tierra. Júpiter emite fuertes señales de radio que van desde unos pocos KHz hasta unos 38 MHz, e incluso en frecuencias superiores pero con señales más débiles. Las frecuencias que mejor escucharemos las tormentas jupiterianas están alrededor de los 21 MHz. Por debajo de 15 MHz las señales provenientes de Júpiter se ven fuertemente atenuadas o refractadas por la ionosfera terrestre. La práctica dicta que las mejores frecuencias para estas escuchas son las que se encuentran inmediatamente por encima de la MUF. La banda de 15 metros resulta excelente desde poco después del anochecer hasta el amanecer para monitorizar las tormentas de Júpiter y su luna más cercana Io.  Júpiter produce un variado elenco de ráfagas con diferentes sonidos en nuestros receptores. Los dos más habituales son las llamadas ráfagas L (Long-largas) y las ráfagas S (Short-cortas). Las ráfagas L duran desde unas décimas de segundo hasta unos pocos segundos y suenan como olas marinas rompiendo en una playa de arena. Las ráfagas S tienen duraciones que van desde unos pocos milisegundo hasta menos de una décima de segundo. Su sonido , muy característico, es similar al crepitar de palomitas de maíz estallando. En muchas ocasiones se producen ambos tipos de emisiones. Las emisiones de Júpiter se extienden sobre al menos varios cientos de KHz, de manera que si sospechas que estás escuchando una ráfaga de Júpiter, mueve el dial hacia arriba o abajo y si la señal persiste con las mismas características se tratará muy probablemente de Júpiter. Si la señal desaparece se trataba entonces de QRM artificial u otra señal de origen terrestre. Si la señal desaparece bruscamente, entonces se trataba de una señal de origen artificial y no se trataría de las que estamos buscando. Para identificarlas resulta de mucho interés el educar el oído comparándolas con estas señales grabadas: - muestra de sonido de rafaga L: http://www.radiosky.com/lbursts.wav, - muestra de sonido de ráfaga S: http://www.radiosky.com/sbursts.wav Las emisiones desde Júpiter no son continuas sino que generalmente están espaciadas en el tiempo. Sin embargo algunas de estas emisiones se pueden predecir en cierto modo puesto que dependen, entre otros factores, de la posición de la luna Io en su órbita alrededor de Júpiter. Conociendo la correcta longitud de Júpiter y la posición de Io, se construyen tablas de predicción que aunque no son predicciones perfectas darán una idea sobre cuando podrán detectarse las emisiones de Júpiter. Estas tablas se pueden obtener a través de Internet del Radio-Observatorio de la Universidad de Florida en la dirección: http://www.astro.ufl.edu/juptables.html. Otra predicción, bastante más amigable, sobre las emisiones en onda corta de Jupiter la podemos realizar de manera personalizada para nuestra posición con el programa Radio-Jupiter pro 3, que podemos descargar desde esta dirección en Internet: http://www.radiosky.com/rjpro3ishere.html. El programa nos permitirá conocer la posición de Júpiter sobre nuestro horizonte y los mejores momentos en los que las tormentas pueden ser escuchadas desde la Tierra atendiendo a la posición de la luna Io en su fase con las zonas de más alta probabilidad de interacción con Júpiter.. El programa permite adaptar las predicciones a la localización concreta del usuario No necesitaremos una gran antena para recibir las emisiones de Júpiter en 15 metros. Una vertical de un cuarto de onda o un dipolo de media onda son suficientes para escuchar las tormentas jupiterianas  más fuertes, pero obtendremos mejores resultados con una yagi tribanda dirigida hacia el azimut en el que se encuentre Júpiter en el momento de la escucha. Que la elevación del planeta sea alta  no afectará mucho, pues de hecho el lóbulo de radiación de una yagi de tres o cuatro elementos  a menos de 20 metros de altura es relativament ancho verticalmente. Sí es importante que la observación se haga por la noche para que la ionización de las capas altas de la ionosfera haya desaparecido y sea transparente a nuestra frecuencia  de recepción. Que la ionosfera se transparente para la banda de 15 metros, solo se consigue durante los periodos del ciclo solar con baja o moderada actividad solar, como en los meses actuales. Aparte de las evidentes condiciones de visibilidad de Júpiter en ausencia del Sol, existen otros tres factores que se ha comprobado afectan a la probabilidad de escuchar a las emisiones decamétricas de Jupiter en un momento dado. Por un lado, la longitud del meridiano central de Júpiter enfrentado a la Tierra, por otro lado la posición de la luna más interior, Io, en su órbita alrededor de Júpiter, y por último, la declinación respecto a Júpiter de la Tierra. Tres de las regiones longitudinales de Júpiter, llamadas regiones A, B y C, parecen tener el mayor efecto en este fenómeno. El campo magnético de Júpiter está girado unos 10 grados respecto al eje de rotación del planeta de manera que parece vibrar desde nuestra perspectiva. Estas regiones activas están ligadas a este campo magnético. La cubierta gaseosa de Júpiter hace que no dispongamos de ninguna referencia sólida para monitorizar su rotación de manera que los parámetros de rotación del campo magnético son relativos al movimiento observado de las nubes de cada una de las regiones. Por otra parte, la posición de Io respecto a la longitud meridiano central  y a su fase respecto a la línea que une a la Tierra con Júpiter afecta a las emisiones que pueden recibirse desde la Tierra. Esto está probablemente relacionado con la naturaleza volcánica de Io y a su emisión continua de partículas ionizadas durante toda la trayectoria de su órbita. La traza de partículas ionizadas que yace sobre el plano de la órbita de Io se denomina el toroide de Io. Una franja longitudinal de actividad electromagnética se extiende desde los polos magnéticos de Júpiter hasta Io. Esta franja tiene un papel fundamental en las tormentas de ruido electromagnético de ondas decamétricas al aparecer corrientes de electrones viajando a lo largo de este camino y que interaccionan con el enorme campo magnético del gigante planeta gaseoso.. Durante este mes no será difícil escuchar estas sorprendentes emisiones decamétricas de Júpiter, tanto por la proximidad relativa entre los dos planetas como por la baja actividad solar que hace que la ionosfera sea transparente en 15 metros y bandas superiores durante los periodos nocturnos. La propagación en el concurso del mes: El CQ160 CW  y el DARC 10m Contest Durante este mes de enero tenemos dos interesantes concursos de naturaleza absolutamente diferente. Se trata del CQ160 CW  (28 a 30 de enero) dedicado a la banda de 160 metros y el DARC 10m Contest (9 de enero) que consiste en un divertido sprint de dos  horas de duración en la banda de 10 metros Las dos bandas tienen características de propagación radicalmente diferentes entre sí, pero ambas comparten el hecho de ser propagaciones con aperturas totalmente impredecibles. Como vimos en el pasado número de noviembre de 2010, las aperturas de DX en 160 son virtualmente imposibles de detectar poco más allá de vigilar en la víspera que los índices de actividad geomagnética sean moderados o que los óvalos de aurora no se hayan extendido demasiado hacia latitudes más meridionales. Respecto a la banda de 10 metros, dado que nos encontramos todavía con parámetros de actividad  solar muy baja, la MUF hacia Alemania por reflexión en las capas F de la ionosfera estará claramente por debajo de 28 MHz durante todo el día. Deberemos esperar  a la aparición de aperturas por esporádica-E, que como su nombre indica, son totalmente esporádicas e imprevisibles. Si aparece la codiciada esporádica, puede ser un auténtico festín concursero pues DL se encuentra a la distancia óptima desde la mayor parte de EA para comunicaciones de un solo salto por refracción en la capa E que recordemos se encuentra entre 90 y 120 Km. de altura. Si finalmente no apareciera la escurridiza esporádica-E, será una excelente ocasión para experimentar la propagación por reflexión meteórica en la banda de 10 metros. Este breve concurso de 10 metros se celebra coincidiendo con las estribaciones de la lluvia de meteoritos  de las Cuadrántidas, una de las más intensas del año. La mayor parte de meteoros de esta lluvia tienen un tamaño inferior a un grano de arena pero son suficientes para ionizar temporalmente su estela de cruce de  las capas altas de la atmósfera y permitir la reflexión de ondas de radio. Si la ionización es muy intensa puede llegar a reflejar señales incluso de la banda de 2 metros. Para 10 metros cabe esperar tasas de reflexiones de alrededor de 60 ó más por hora. En DL este concurso tiene una gran popularidad de modo que existirá una elevada actividad en ese país durante las dos horas del concurso. Será por tanto muy probable que ante la caída de un meteorito y la fugaz apertura de propagación que ocasione, podamos escuchar y contactar a corresponsales durante unos pocos segundos con señales que en ocasiones pueden ser muy fuertes. La lluvia de las Cuadrántidas suele producir en diez metros aperturas con duraciones que van desde un segundo hasta incluso más de un minuto con señales que pueden superar S9. La distancia óptima para un solo salto por dispersión meteórica en 10 metros está entre los 1.000 Km. a 2.200 Km. Resulta ciertamente espectacular ver como súbitamente aparecen señales muy fuertes en una banda que un segundo antes aparecía como muerta, para desaparecer nuevamente unos segundos o unas pocas decenas de segundos después, quedando la banda nuevamente desierta. Ciertamente no es la mejor propagación para intentar ganar un concurso pero es sin duda una gran experiencia. Suerte en los concursos, que la propagación sea propicia. Salvador EA5DY/4 Figura 1: Júpiter y su luna volcánica más próxima Io. La interacción entre estos dos astros produce fuertes emisiones en bandas decamétricas fácilmente detectables desde la Tierra en periodos de baja actividad solar. Fuente: NASA Figura 2: Pantallas del programa Radio-Jupiter Pro 3 que proporciona predicciones personalizadas por ubicación sobre las emisiones de radio del planeta Júpiter. Más información en http://www.radiosky.com/rjpro3ishere.html