Artículo publicado en la revista CQ Radio Amateur, febrero de 2011. Por Salvador Doménech EA5DY TORMENTAS IONOSFERICAS Las últimas semanas del pasado año 2010 presentaron algunos días sin manchas solares y con el Sol completamente inmaculado, lo cual era una vista relativamente poco frecuente en los últimos meses de subida del nuevo ciclo solar 24. En febrero, es posible que volvamos a ver algunos días sin manchas solares, pero serán escasos y cuando esto ocurra serán pocos días seguidos en estas condiciones. La tónica general de escalada del ciclo solar seguirá de manera constante manteniéndose los niveles de manchas solares suavizadas en valores crecientes respecto a meses anteriores. Aún así, la actividad solar seguirá siendo baja con algunos días subiendo a niveles moderados. En las últimas semanas no ha habido tormentas solares relevantes ni ninguna gran llamarada de tipo X desde que empezó el nuevo ciclo solar pero esto puede cambiar en los próximos meses a medida que el ciclo solar progrese y se creen nuevas formaciones de manchas solares más complejas y más grandes. Los niveles de  flujo solar, que estarán entre 80 y 95 durante este mes de febrero, podrán alcanzar ocasionalmente a lo largo del año valores de flujo solar de 120. Los valores promedio de 90 días de flujo solar y de manchas solares continuarán subiendo de manera sostenida. A final de año tendremos valores promedio superiores a 100 para el flujo solar y superiores a 45 para el número de manchas solares suavizado. Y todo esto ¿como afectará a nuestra propagación en las bandas de HF?. De manera general las bandas altas decamétricas continuarán  mejorando gradualmente y a partir de otoño veremos los 10 metros abiertos de manera regular durante las horas centrales del día para contactos trans-continentales. Debemos recordar que la fase creciente de los ciclos solares, una ves superado el umbral inicial de 30 en el número suavizado de manchas solares, es mucho más rápido que la fase descendente y más acelerado también que el ritmo de crecimiento de los primeros meses. Por otra parte sabemos también que los meses de verano presentan, a igualdad de cifras de actividad solar, unaos valores de MUF (frecuencia máxima utilizable) más baja que durante los equinoccios o durante el invierno. por tanto deberemos esperar hasta el otoño (atentos al próximo CQWW) para ver unas condiciones en las bandas altas como no se habían visto desde hacía muchos años Por otra parte, a medida que aumente la actividad solar y mejore la propagación en las bandas altas del espectro de HF, se incrementará también la probabilidad de aparición de las temidas tormentas solares que pueden llegar a ocasionar muy graves perturbaciones en la propagación, llegando incluso a bloquear completamente todas las bandas de HF. Afortunadamente esta gran paradoja de poder sufrir perdidas totales de propagación a medida que la propagación va mejorando ocurre en muy contadas ocasiones y siempre durante los periodos de moderada y alta actividad solar, como hacia los que nos dirigimos rápidamente en estos momentos. Durante una tormenta ionosférica, se puede experimentar un incremento espectacular del ruido en las bandas de HF e incluso de manera notable en las bandas de VHF.  Una tormenta ionosférica generalmente hace aumentar el ruido y debilita las señales que lleguen por propagación ionosférica haciéndolas incluso desaparecer por completo. Las señales que atraviesan los polos suelen ser las más afectadas debilitandose sobremanera y acentuándose la característica distorsión o tableteo  de los caminos de propagación que cruzan los polos. Dependiendo de la gravedad de la perturbación del campo geomagnético de la Tierra y la consiguiente perturbación de la ionosfera, la propagación puede quedar seriamente degradada o incluso bloqueada por completo por periodos que van desde unas cuantas horas hasta dos o tres días enteros antes de retornar a las condiciones normales previas a la tormenta. Existen dos grandes tipos genéricos de perturbaciones solares que pueden acabar ocasionando una tormenta ionosférica que afecten a de manera drástica  la propagación por radio a larga distancia: llamaradas solares y eyecciones de masa coronaria (CME). Las llamaradas solares son gigantescas erupciones que liberan repentinamente enormes cantidades de energía, incluyendo emisiones de radiación de alta energía en el espectro que va desde VLF hasta frecuencias de ratos X, pasando por emisiones de intenso ruido en  HF y VHF. Si la situación de la Tierra respecto al Sol cae en la dirección de la emisión de la llamarada solar, la radiación de rayos X tardará apenas ocho minutos en recorrer los 150 millones de kilómetros que nos separan del Sol, viajando a la velocidad de la luz. El repentino incremento de la radiación de rayos X recibida por las capas más bajas de la ionosfera producirá un inmediato aumento de la capacidad de absorción de radiofrecuencia en estas capas provocando una fuerte atenuación, llegando incluso a bloquear la propagación. Esta perturbación afectaría a todas las comunicaciones de HF en el lado iluminado por el Sol de la Tierra. Las señales de 2 a 30 MHz pueden desaparecer por completo. La última que recuerdo en el año 2001, durante el último máximo solar a plena luz del día y durante un concurso internacional,  me hizo salir al exterior a revisar si las antenas seguían en su sitio o si los cables coaxiales habían sido cortados. Una perturbación ionosférica repentina de esta naturaleza puede durar hasta una hora entera antes de volver a las condiciones ionosféricas originales. Entre 45 minutos y dos horas después del comienzo de la perturbación ionosférica, empiezan a llegar partículas de la erupción de masa solar. Estas partículas de alta energía son principalmente protones que penetran en la ionosfera a través de los polos magnéticos, donde se produce una intensa ionización en las capas bajas de la ionosfera. Esta ionización produce una profunda absorción de las señales de HF que pretendan atravesar las regiones polares. Esta absorción polar puede durar varios días más y suele producir simultáneamente unas espectaculares auroras boreales visibles desde latitudes elevadas. Otro tipo de fenómeno solar que puede acabar ocasionando serias perturbaciones ionosféricas son la eyecciones de masa coronaria (CME). Estas emisiones de producen en los llamados agujeros coronarios que son áreas de la corona solar con temperatura sensiblemente más baja que el resto de la cpa más exterior del Sol (la corona). Existen diferentes teorías que intentan explicar los mecanismos internos del  Sol que provocan los agujeros coronarios y las emisiones de masa coronaria que tienen asociados. La materia expulsada a través de este agujero toma la forma de plasma, es decir, gas altamente ionizado compuesto de electrones, protones y partículas neutras que viajan a velocidades de hasta 1.000 km por segundo. El plasma forma parte del viento solar y puede afectar al campo magnético de la Tierra, pero solo si ésta se encuentra en una posición respecto al Sol que cruce la trayectoria de esta emisión de plasma. Actualmente no se dispone de la capacidad de predecir por adelantado y con tiempo suficiente cuando el Sol puede rugir y emitir una perturbación que ocasione problemas graves de propagación. El satélite SOHO puede ayudar a determinar si una masa expulsada por el Sol se dirige hacia la Tierra, y el satélite ACE, situado a un millón y medio de km de la Tierra, puede dar alrededor de una hora de preaviso sobre si el campo magnético de una eyección de masa del Sol puede impactar sobre la magnetosfera de la Tierra causando problemas de propagación. Estadísticamente, los agujeros coronarios y las emisiones de masa coronaria tienen tendencia a presentarse más a menudo durante los máximos y las fases menguantes del ciclo solar de 11 años y suelen durar varias rotaciones del Sol. Esto significa que un agujero coronario puede ser un "agujero coronario recurrente", capaz de interrumpir o perjudicar las comunicaciones unos cuantos días, y de manera repetida, durante varios meses. Durante la fase creciente del ciclo solar también suelen aparecer eyecciones en forma de filamento que repentinamente aparecen creando un delgado arco desde la superficie del Sol y emitiendo enormes cantidades de materia en forma de plasma hacia el espacio junto con el viento solar. esta emisiones absolutamente esporádicas tienen efectos similares a las eyecciones de masa coronario, aunque de menor intensidad. ¿Y qué podemos hacer ante una tormenta ionosférica?. Pues la verdad es que muy poco, pues la fuerza con que actúan no es mitigable desde la Tierra. Con los conocimientos científicos actuales no es posible predecir las tormentas ionosféricas mas allá de unas pocas horas desde que se detectan las llamaradas solares o las eyecciones de masa coronaria en la superficie del Sol hasta que el viento solar y la radiación llegan hasta la Tierra. Por si sirve de consuelo, durante las tormentas ionosféricas más severas se suelen dar excelentes condiciones de propagación en 2 metros por aurora. Las escasísimas ocasiones en que este tipo de propagación por aurora en 2 metros ha podido ser observada desde España ha sido coincidiendo con super-auroras ocasionadas por tormentas ionosféricas muy grandes. No sabemos cuando ocurrirá la próxima gran tormenta ionosférica pero sí sabemos que ocurrirá.  La propagación en el concurso del mes: ARRL International Contest CW Durante este mes, tenemos otro de los grandes concursos del calendario anual: el ARRL International DX Contest – CW  los días 19 y 20 de este mes de febrero. Las cifras de actividad solar han mejorado sensiblemente respecto a pasadas  ediciones de este concurso. la cifra promedio de numero suavizado de manchas solares para este mes es de 36, por lo que podemos esperar condiciones moderadas en 15 metros y posibilidades no desdeñables de aperturas en 10 metros especialmente con los  estados del sur y del este de los EEUU. Las bandas de batalla serán principalmente, y por este orden, las bandas de 40 metros y de 20 metros. Los 40 metros se abrirán hacia Norteamérica muy poco después de nuestro anochecer, cuando allí todavía es de día. Las primeras señales en aparecer tras nuestro anochecer en 40 metros serán de la costa este de Canadá y de la costa NE de los EEUU. A medida que avance la noche las señales serán más fuertes y con condiciones para todo el territorio norteamericano, con mayor intensidad para las señales de la costa este que tan solo requieren dos o tres saltos. A partir de las 0200Z deberemos estar atentos a multiplicadores en 40m y 80m desde los distritos W7 y costa oeste.  Las condiciones de propagación se mantendrán hasta inmediatamente después del amanecer en 80m y hasta más de una hora después en 40 metros. Contaremos entonces con la ventaja adicional en ese periodo tendremos menos rivalidad y ruido de otras estaciones de Europa situadas más al este que tendrán su propagación cerrada en las bandas bajas antes que nosotros desde EA. Durante el día las bandas bajas permanecerán cerradas hacia Norteamérica, con excepción quizá de los big-gun que suelen escucharse en 40m incluso antes de nuestro anochecer. Los 20 metros empezarán a abrirse a partir de las 1100Z con las primeras señales de la costa este y sur este americana. los estados y provincias centrales empezarán a aparecer a partir de las 1200Z  La banda permanecerá abierta hasta pocas horas después del anochecer con relativamente buenas señales hacia todos los distritos. Los 15 metros presentarán aperturas hacía la costa este y sobre todo sureste de los EEUU a partir de las 1300 UTC y deberemos estar atentos a partir de las 1600 UTC a la aparición de estaciones y multiplicadores nuevos de estados centrales y del oeste, aunque con señales débiles.. Las condiciones seguirán abiertas hasta muy poco después de nuestro anochecer, cuando la banda se cerrará rápidamente. Vigilaremos los 10 metros a la búsqueda de aperturas en las que las buenas estaciones pueden llegar gracias a los bajos ángulos de radiación de sus antenas. En este caso cada nuevo contacto puede convertirse en un nuevo multiplicador. Aunque la mayor parte de estas estaciones prestarán atención a sus rumbos sur y sureste donde sí que dispondrán de ciertas condiciones en 10 metros con Sudamérica, podremos obtener algunos (pocos) nuevos multiplicadores desde EA si sabemos monitorizar la banda a partir de las 1400 hasta el ocaso. Suerte en el concurso Salvador EA5DY/4 Figura 1: Aurora boreal producida el 7 de enero de 2011 debido a una repentina tormenta geomagnética de clase G1 ocasionada por un fuerte viento solar. Fuente  www.spacewheather.com