Artículo publicado en la revista CQ Radio Amateur, agosto de 2011. Por Salvador Doménech EA5DY ¿SE ACABAN LAS MANCHAS SOLARES? En diversas ocasiones en esta sección hemos comentado cómo muchas previsiones científicas acerca del comportamiento del Sol fallaban estrepitosamente. Prácticamente todas las previsiones, provenientes de diferentes laboratorios de investigación, de diferentes equipos de científicos   y usando métodos distintos, acerca de la duración del pasado mínimo solar y sobre cuando empezaría el actual ciclo 24 fallaron  de manera clamorosa. Esto, por supuesto no es nada nuevo, en cada nuevo ciclo solar aparecen nuevas teorías sobre cómo de desarrollará la actividad solar en el nuevo ciclo utilizando nuevos datos y nuevos modelos. Contrastar estas nuevas teorías lleva muchos años en los que van apareciendo a su vez nuevos datos y nuevas técnicas de observación que van dejando obsoleta a la propia teoría que debía ser comprobada. Y es que nuestro conocimiento sobre los mecanismos íntimos de la actividad solar son todavía bastante limitados. Siguen apareciendo continuamente nuevas predicciones sobre el ciclo solar 24, cuándo tendrá su máximo, cuánto durará y cuál será la magnitud de la actividad solar en el máximo. En la reciente reunión anual de la División de Física Solar de la Sociedad Astronómica Americana celebrada en junio de 2011 en la Universidad de Nuevo México se anunciaron tres líneas de investigación que indican que los ciclos de manchas solares pueden quedar congelados durante una buena temporada. Figura 1: Diagrama de la latitud solar frente al tiempo para las corrientes de chorro sobre la superficie solar mostrando cómo se van debilitando las corrientes hacia los polos. Las nuevas corrientes de chorro se forman típicamente alrededor de los 50 grados de latitud (como las mostradas en 1999 en el diagrama) y quedan asociadas al siguiente ciclo solar 11 años más tarde. Las próximas corrientes de chorro previstas para 2008 y correspondientes al siguiente ciclo solar 25 ni siquiera se han formado todavía. Fuente NSO. El principal punto de discusión en esa reunión científica fue la observación en las zonas polares de la superficie del Sol de una destacable falta de corrientes chorro, manchas solares más tenues y una menor actividad. Esta evidencia (ver la figura 1) es interpretada por muchos científicos como el anticipo de una larga temporada de muy baja actividad solar. Tres estudios diferentes, centrados respectivamente en analizar la dinámica en el interior del Sol, su superficie visible y la corona, indican  que el próximo ciclo 25 podría verse muy reducido o incluso desaparecer del todo. "Esto resulta muy extraño e inesperado."- dijo acerca de los resultados el Dr. Frank Hill, Director Asociado de la NSO (Observatorio Solar Nacional de los EEUU)- "Pero el hecho que tres estudios sobre aspectos completamente diferentes del Sol apunten en la misma dirección, es un claro indicador de que el ciclo de manchas solares va a quedar congelado". Figura 3: Intensidad promedio del campo magnético en las manchas solares ha estado disminuyendo de manera sostenida durante más de una década. La tendencia incorpora manchas solares de los ciclos 22, 23 y el actual ciclo 24. Fuente Penn y Livingston. Como saben nuestros lectores, el ciclo de manchas solares sube y baja cada 11 años aproximadamente, lo cual corresponde a la mitad del ciclo magnético solar de 22 años en el que los polos magnéticos del Sol se intercambian. La principal pregunta que surge es si esta ralentización de la actividad solar puede estar presagiando un nuevo Mínimo de Maunder, tal como ocurrió durante 70 años consecutivos sin prácticamente ningún vestigio de manchas solares entre los años 1645 y 1715. El Dr. Hill es el autor principal de uno de estos tres artículos que fueron presentados el mes de junio. A partir de datos del GONG (Global Oscillation Network Group) compuesto por seis estaciones de observación a lo largo de la Tierra, su equipo tradujo las pulsaciones de la superficie solar en modelos de la estructura interna del Sol. Uno de sus descubrimientos es una corriente de  viento zonal que circula de este a oeste, denominado oscilación torsional, que se inicia en latitudes medias y migra hacia el Ecuador solar. La latitud de esta corriente de viento coincide con la formación de nuevas manchas solares en cada nuevo ciclo. "Esperábamos ver ahora el inicio del flujo zonal correspondiente al próximo ciclo 25,"- explico el Dr. Hill-" pero no vemos ningún rastro de ello". Esto indica que el inicio del ciclo 25 puede retrasarse hasta 2021 ó 2022, o puede no ocurrir en absoluto." En el segundo artículo, Matt Penn y Bill Livingston observan un continuo debilitamiento en la intensidad de las manchas solares, y predicen que durante el ciclo 25, los campos magnéticos que surgen del Sol  serán tan débiles que muy pocas manchas solares se formarán si es que alguna logra hacerlo. Las manchas solares se forman  cuando unos intensos conductos de flujo magnético surgen del interior del Sol y evitan que gas frío recircule de nuevo hacia el interior. El campo magnético de una macha solar típica es de unos 2.500 a 3.500 gauss (el campo magnético de la Tierra es menor de 1 gauss en la superficie). El campo debe alcanzar valores de al menos 1.500 gauss para que se forme una mancha oscura. Recopilando datos de manchas solares durante más de 13 años, Penn y Livingston observaron que la intensidad de campo promedio decrecía alrededor de 50 gauss por año a lo largo del ciclo 23 y la parte transcurrida hasta ahora del ciclo 24. También han observado que la temperatura de las manchas solares se ha elevado en una proporción similar a los cambios en el campo magnético. Si se mantiene la tendencia, la intensidad del campo magnético de las manchas solares caerá por debajo del umbral de 1.500 gauss y éstas podrían desaparecer al no poder superar el campo magnético las fuerzas de convección en la superficie del Sol. Por otra parte, Richard Altrock, director del programa de investigación de las Fuerzas Aereas de la NSO ha observado una ralentización en la "huida hacia los polos". Esta "huida hacia los polos" consiste en una rápida marcha de la actividad magnética solar hacia los polos en la corona del Sol. Altrock utilizo cuatro décadas de observaciones con el telescopio coronal de 40 cm. de la NSO para sacar sus conclusiones. "En los ciclos 21 a 23, los máximos solares acontecieron cuando esta huida apareció en una latitud promedio de 76 grados"- dijo Altrock- "El ciclo 24 empezó tarde y de manera lenta y podría no ser lo suficientemente fuerte como para crear una huida hacia los polos, indicando que veremos un máximo solar muy débil en 2013. Si la huida hacia los polos no acontece, creará un enorme dilema a los científicos, ya que podría significar que el campo magnético del ciclo 23 no desaparecería completamente de las regiones polares (la huida a los polos cumple este efecto). Nadie sabe que es lo puede hacer el Sol en ese caso." Todas estas tres teorías, aunque describen fenómenos solares en principio diferentes, apuntan a que nuestro apreciado ciclo de manchas solares puede quedar en suspenso durante una temporada. Sin embargo, si nos atenemos al historial de éxito de las predicciones solares de los últimos años podemos dejar un amplísimo beneficio a la duda para las mismas. A finales del antiguo ciclo solar, tal como se recogió en esta misma sección por EA8EX, muchos científicos preveían un ciclo solar de inusitada violencia y con un máximo en que nos encontraríamos ahora mismo. Más tarde se volvió a errar en la predicción de la duración del mínimo solar entre el ciclo 23 y el ciclo 24. Tampoco hubo acierto sobre el arranque del nuevo ciclo solar y la forma extraordinariamente lenta en que lo hizo. Cuando el nuevo ciclo solar por fin empezó a arrancar, muchos se sorprendieron con la rápida progresión que experimento en marzo de este año, con valores de subida de la actividad solar (y la consiguiente excelente propagación en las bandas altas). Durante este mes los valores de actividad solar decaerán un poco pero esto es perfectamente normal. veremos en los próximos meses subidas abruptas en la actividad solar haciendo que el promedio de la progresión del ciclo solar siga siendo rápida y sostenida. Los científicos todavía tienen mucho que aprender sobre la dinámica solar para que sus modelos resulten fiables. La información que disponemos sobre los fenómenos precursores del periodo de Maunder, en el que desaparecieron virtualmente las manchas solares,  es muy limitada y bajo ningún concepto asimilable a las observaciones realizadas hasta la fecha en el caso de los últimos dos ciclos solares. Los científicos reconocen que sus predicciones se basan en modelos incompletos y en los que las relaciones entre las causas y los efectos todavía no están completamente entendidos. Mientras tanto disfrutemos de la mejoría general en las bandas altas y hagamos muchos DX. Figura 2: Progresión real del ciclo de manchas solares y última predicción de su evolución. Los datos se actualizan mensualmente por el Space Weather Prediction Center (EEUU) haciendo uso de las últimas previsiones ISES.