Artículo publicado en la revista CQ Radio Amateur, mayo de 2011. Por Salvador Doménech EA5DY Una opinión muy extendida entre los radioaficionados e incluso entre muchos libros técnicos del ramo, es que la propagación es totalmente reciproca, es decir, se comporta exactamente igual en una dirección que en su inversa. La teoría de campos y los principios de reflexión y refracción de los rayos electromagnéticos sobre un medio estable confirman esta apreciación. Las fórmulas que describen estas teorías siguen siendo validas tanto en una dirección como en otra variando simplemente el signo de las mismas, que además al ser  la dirección una variable arbitraria, no afectan a las mismas. Según esta creencia si escuchamos una señal en nuestras bandas, deberíamos ser capaces de poder trabajarla con señales similares si usamos potencias similares y desde luego la misma antena de transmisión que de recepción. Sin embargo la experiencia nos ha demostrado a todos que, sin cuestionar este supuesto principio, es relativamente frecuente encontrar casos en los que fuertes señales recibidas no garantizan que podemos ser oídos con igual claridad en el otro extremo. En cierta ocasión me encontraba operando un importante concurso internacional como AO8HQ desde el QTH de EA8ZS en la isla de Gran Canaria. Nos encontrábamos en la banda de 40 metros y faltaban un par de horas para el anochecer. La banda estaba atestada de estaciones europeas que llegaban con fortísimas señales, casi todas por encima de S9. Llamamos a muchas de estas fuertes estaciones sin obtener ninguna respuesta. Resultaba sorprendente y totalmente desalentador, ninguna estación escuchaba  nuestra señal. Llevábamos ya varias horas de concurso y el LOG de 40 metros estaba casi vacío. Algo grave debía estar pasando. Nuestras condiciones no eran precisamente modestas, transmitíamos con la máxima potencia legal y una antena de tres elementos para 40m de tamaño completo a 30 metros de altura. Mi primera reacción  fue intentar  subir a la torre a revisar la antena. Manolo, EA8ZS, mucho más experimentado que yo, me detuvo a tiempo y sonriendo me dijo que tranquilo que esperase con calma un par de horas y todo volvería a su sitio. Efectivamente en un par de horas y tras el anochecer, nuestra señal desde EA8 se hizo oír con fuerza entre las estaciones europeas y de hecho se batió el número de contactos en esa banda en cualquier participación anterior de las estaciones HQ españolas. ¿Qué estaba pasando?, ¿era asimétrica la propagación entre Europa y EA8?  Pues sencillamente que aunque las señales pudieran haber sido perfectamente simétricas y reciprocas, lo que desde luego no lo eran, fueron las respectivas relaciones señal ruido de las señales europeas en EA8 y de la señal de EA8 en Europa. La banda de 40m en EA8, dos horas antes del anochecer, estaba limpia tanto de ruidos atmosféricos como de QRM artificial. Al ser pleno día todavía la capa D estaba activa absorbiendo buena parte de QRN atmosférico y haciendo que el nivel de ruido total apenas superase niveles de S1 ó S2. Las señales provenientes de Europa, con señales de S9 podían por tanto ser escuchadas con una relación señal ruido superior a 40 dB, dando la sensación de ser atronadoras. Sin embargo en se mismo momento en Europa central ya era de noche, con la capa D ya completamente desaparecida, el nivel de QRN veraniego hacia subir el nivel de ruido de la banda hasta bastante por encima de S9+10 dB, agravado por el intenso QRM de la actividad propia del concurso. De esta manera, nuestra señal de S9 era recibida en centro-Europa con una relación señal-ruido de -10 dB lo que hacía imposible su copia. Tan solo después del anochecer entre ambas zonas del mundo y con la desaparición de la capa D en el camino intermedio , la señal de EA8 subió muchos dB por encima de nivel de ruido de S9+10 dB y pudimos trabajar cientos de estaciones europeas con facilidad. La conclusión es que no es sólo la intensidad de señal la que permite el contacto, sino que lo que marca la viabilidad de un comunicado es la relación señal ruido en ambos lados. Esta explicación de las diferentes relaciones señal-ruido en ambos extremos del trayecto no es contradictoria con el hecho de que la intensidad absoluta de las dos señales pudo haber sido perfectamente simétrica y el camino de propagación perfectamente reciproco. Lo que marcaba la asimetría del enlace era el mucho mayor nivel de ruido en uno de los dos extremos del trayecto sin cuestionar en absoluto la reciprocidad de las fórmulas que gobiernan la propagación de las ondas a través de la ionosfera. En las bandas de HF y LF la principal causa de ruido es externa al receptor y a su antena, proviniendo  en su mayor medida de la propia atmósfera pero también del cosmos. El ruido atmosférico proviene principalmente de descargas estáticas y rayos cuyos efectos pueden propagarse a lo largo de miles de kilómetros al igual que cualquier otra señal de radio del espectro de HF. En entornos urbanos el ruido atmosférico y cósmico suele verse superado por ruido generado artificialmente en todo tipo de dispositivos industriales y domésticos. En cualquier caso, en las bandas de HF, el ruido proveniente del  exterior al receptor es siempre superior al generado por el propio receptor. En VHF y bandas superiores, el factor limitador del ruido y por tanto el que determina el umbral mínimo para que una señal sea discernible, es el ruido generado por el propio receptor. Los diferentes niveles de ruido en cada uno de los extremos del enlace de HF es la causa fundamental de la aparente asimetría en las condiciones de propagación en los dos sentidos. Sin embargo, en los últimos años se ha venido investigando sobre la no-reciprocidad de la intensidad de la señal absoluta en las dos direcciones de un mismo trayecto. Lo habitual en la propagación ionosférica en HF es que las condiciones de propagación sean reciprocas proporcionando entre estaciones similares valores de intensidad absoluta de las señales también absolutos. No obstante se han apreciado casos en los que esto no es así y se han documentado situaciones en las que el camino de propagación ionosférica puede tener comportamiento diferente según la dirección de las señales. En ocasiones una señal puede retomar el camino de vuelta hacia la Tierra tras haber sido refractada en la capa F -a unos 300 km de altura- para acabar topándose con la parte superior de una capa E - a unos 110 km de altura- y refractada de nuevo hacia arriba. El camino inverso no necesariamente puede seguir este trayecto. Este conjunto de condiciones particulares ha sido observado en ocasiones. La ionosfera es un entorno extremadamente cambiante e inestable. Las nubes de elevada ionización suelen moverse a velocidades de cientos de kilómetros por hora de manera que el camino real seguido por las señales a lo largo de dos cambios sucesivos puede cambiar drásticamente. Por otro lado, la ionosfera no es un medio perfectamente lineal. La respuesta a las señales incidentes puede en ocasiones variar en función de su intensidad. Supongamos un enlace de DX de muy larga distancia que requiere cinco saltos entre la ionosfera y la superficie de la Tierra. La señal incidente que sale del transmisor y llega por primera vez a la ionosfera tiene una intensidad centenares de miles de veces mayor que la que puede incidir en esa misma zona proveniente del otro extremo del enlace tras cinco saltos consecutivos. La razón de la no linealidad y la posibilidad de mayor atenuación en una dirección respecto a otra, parece encontrarse en la interacción de las escasas moléculas e iones que se encuentran en las capas altas de la atmósfera con el campo magnético terrestre. Recientes experimentos sobre dieléctricos polarizados magnéticamente han demostrado la posibilidad de crear dispositivos capaces de transmitir radiación electromagnética de manera no- recíproca permitiendo el paso de señales en un sentido y atenuándolo en otro. Se sabe desde hace mucho tiempo que el campo magnético terrestre cambia la polaridad de las señales de radio que lo atraviesan. Una confusión habitual entre radioaficionados es que la polarización de las señales será aleatoria tras un salto ionosférico y que por ello es poco relevante si nuestras antenas de DX tienen polaridad vertical u horizontal. Esto no es del todo cierto, todas las señales tras un salto ionosférica acaban teniendo polaridad elíptica por el efecto combinado de la refracción en las capas ionizadas de la ionosfera y el efecto del campo magnético terrestre. El fading o desvanecimiento variable de las señales es un fenómeno relacionado con estos cambios de polaridad. Sus efectos pueden ser extremadamente selectivos incluso entre dos frecuencias muy próximas haciendo que señales separadas unos pocos kHz o incluso unos cientos de Hz sufran atenuaciones diferentes. Este fenómeno se puede apreciar en la recepción de señales de las radiodifusoras de AM que transmiten con doble banda lateral (más portadora). Cada una de las dos bandas laterales puede tener diferentes tasas de fading causando una peculiar distorsión llamada fading selectivo. Este fading proveniente de la rotación de la polarización es responsable también de que en ocasiones las señales en los dos extremos de un enlace de DX presenten asimetría en sus señales. Las bandas durante el mes de Mayo. Desde principio de Mayo ya tendremos frecuentes aperturas por esporádica E en la banda de 6 metros y con aún mayor frecuencia en las bandas de 10 y 12  metros. Desde finales del mes de Mayo y principios de Junio son posibles la aparición de aperturas por esporádica E en los 2 metros hasta mediados de agosto. La presencia del Sol, cada vez más intensa sobre el hemisferio Norte, hace que los iones de oxígeno en  las delgadas capas de la región E se exciten por la radiación  y se recombinen con iones metálicos haciendo posible la refracción de las ondas de radio de longitudes de onda que van desde las bandas altas de espectro de HF hasta incluso VHF. Las bandas bajas acusarán el incremento del ruido por estática aunque todavía no tan grave como la esperable durante el periodo estival. La zona gris aportará buenas aperturas y algo más largas que durante los equinoccios por la mayor duración de la transición entre el día y la noche.. En los 40 metros se esperarán menos aperturas que en  los meses de invierno por la menor duración de la noche, aunque todavía se podrán realizar buenos DX hacia distintas partes del mundo desde poco antes de la puesta del Sol hasta poco después de la salida del Sol. Durante el día habrá buenas condiciones hasta aproximadamente 1000 km de distancia. Los 30 metros serán una excelente banda para el DX, con mejores condiciones nocturnas que los 40 metros y con buenas condiciones diurnas hacia Europa y Asia.  Se podrán encontrar interesantes DX en esta banda tanto en CW como en medios digitales. Los 20 y 17 metros seguirán siendo la mejor opción para comunicados de larga distancia durante las horas del día y primeras horas de la noche. Estas bandas se abrirán poco antes de la salida de Sol y tendrán buenas condiciones hacia muchas áreas del globo hasta muy entrada la noche. También permanecerán abiertas hacia Sudamérica y regiones tropicales durante buena parte de la noche. Las condiciones en la proximidad de  línea gris (matutina y vespertina) presentarán un pico hacia las distintas zonas del mundo. Para distancias más cortas la banda presentara aperturas  de unos pocos cientos de kilómetros (skip muy corto) con señales fuertes, lo que además de ser una oportunidad para trabajar provincias españolas, será fuente también de notable QRM, al coexistir estas condiciones con también buenas señales de DX. Los 15 metros seguirán con buenas aperturas hacia sudeste asiático por las mañanas y hacia Sudamérica, Caribe y Norteamérica a partir el mediodía. Las aperturas por esporádica E harán que muchos días aparezcan señales muy fuertes de Europa y Norte de África. Por la noche la banda permanecerá cerrada a excepción de Sudamérica tan solo durante poco después del anochecer. Los 10 y 12 metros presentaran aperturas frecuentes hacia las regiones más meridionales del  globo y durante las horas posteriores al mediodía. Por las mañanas podrán entrar señales de Australia y océano Indico. Será interesante comprobar si las condiciones de esporádica multisalto permiten contactos transoceánicos con Norteamérica. Los 6 metros a tendrán una  buena actividad esperada por esporádica E durante un número muy elevado de días del mes. La MUF convencional de propagación por F2 podrá alcanzarse hacia regiones septentrionales del globo. Será también  probable que aparezcan aperturas por TEP entre España (peninsular e insular) y África del Sur y Sudamérica.. Figura 1: Última predicción ISES de la evolución del ciclo solar. Nótese la fuerte subida de la actividad solar de los últimos dos meses. Fuente NOAA, Boulder CO, EEUU  ¿ES REALMENTE RECÍPROCA LA PROPAGACIÓN?