Artículo publicado en la revista CQ Radio Amateur, abril de 2010. Por Salvador Doménech EA5DY El nuevo ciclo 24 por fin progresa adecuadamente Desde enero de 2007 no habíamos tenido ningún mes con manchas solares en todos sus días. Pues bien, febrero de 2010 ya fue el primer mes con todos sus días con manchas solares. La progresión se ha truncado un poco y el mes de marzo de 2010 presentó el día 6 un sol de nuevo completamente limpio de manchas.  ¿Debe esto preocuparnos? En absoluto, lo que importa es la tendencia general de la actividad solar y no las fluctuaciones que puntualmente se darán. Por este motivo la mayor parte de programas de análisis de propagación utilizan cifras de actividad solar suavizadas utilizando medias móviles que recogen la tendencia a lo largo de varios meses anteriores al de la previsión.  Parece ya completamente confirmado que el ciclo ha arrancado con comportamiento por lo menos similar a anteriores ciclos. La media móvil de tres meses centrada en enero (meses de diciembre, enero y febrero) muestra un valor de manchas solares de 22,7 y en febrero de 2010 fue ya de 31, la más alta desde diciembre de 2006. El periodo transcurrido desde entonces ha visto hasta tres amagos de mínimo del ciclo solar que ha traído enorme confusión a la comunidad científica. Cuando por fin parecían tener identificado un mínimo, lo cual es fundamental para establecer la predicción del nuevo ciclo, los índices de actividad solar volvían a caer mostrando un mínimo completamente nuevo. Después de casi tres años de continuos fallos en las previsiones sobre cómo arrancaría el nuevo ciclo por fin se están cumpliendo con relativa precisión las últimas previsiones ISES. El consenso general entre el  ISES, la NOAA y la NASA es que  el mínimo de actividad solar ocurrió el pasado mes de diciembre de 2008. Sobre lo que ya no existe tanta unanimidad es sobre la evolución de este nuevo ciclo 24. La mayoría de miembros del Panel de Previsiones del Ciclo 24 establece que será un ciclo de menor actividad y con un máximo que ocurrirá alrededor de mayo de 2013. Las buenas noticias son que, a pesar de que la mayoría de expertos espera un máximo inferior al de pasados ciclos, de alrededor de 90 SSN, éste, muy probablemente, se alcanzará con relativa rapidez. La experiencia de los últimos ciclos establece que la pendiente de subida de la actividad solar es sensiblemente más rápida que la pendiente de caída que he hemos observado en los últimos años en el extinto ciclo 23. La figura 1 muestra la más reciente previsión del ISES. Si finalmente se confirman estas predicciones no habremos tenido un máximo de actividad solar tan bajo desde 1928 cuando el máximo se alcanzo con una cifra de 78 SSN.  Algunos recordarán las excelentes condiciones que vivimos en el último máximo ocurrido entre los años 2000 y 2002. A los recién llegados a la radio hay que recordarles que con cifras de SSN superiores a 70 es posible tener condiciones de propagación prácticamente globales en todas las bandas de HF y excelentes condiciones por F2 incluso en los 6 metros. Así que no conviene desanimarse sino todo lo contrario pues incluso es posible que las llamaradas o explosiones solares susceptibles de causar bloqueos en la propagación en HF, que fueron relativamente frecuentes en el anterior máximo, resulten bastante menos probables en este nuevo ciclo 24. Esperaremos nuevos acontecimientos con interés. Propagación y estrategia para el concurso del mes: EA RTTY Contest El EA RTTY contest, organizado por la URE es ya uno de los grandes concursos de RTTY del panorama mundial. Sus características respecto a la puntuación primando el DX en las bandas bajas  y el uso de multiplicadores tanto de provincias EA como de países hace que el análisis de la propagación para elegir una buena estrategia a seguir sea distinta a otros concursos internacionales. La búsqueda de multiplicadores de provincias EA en las bandas altas de 20 m, 15m y 10m desde la península Ibérica o incluso desde EA6 tiene la dificultad de que la mayoría de estaciones EAs se encontrarán entre sí dentro de la típica zona oscura del primer salto de propagación en las capas altas de la ionosfera (capas F). Tan solo la banda de 20 m presentará posibilidades de contacto por ángulos muy agudos en las horas centrales del día. No son descartables la aparición de nubes de esporádica E que mediante la reflexión en la capa E permitan saltos del entorno de los 700 km, con mayor probabilidad que en meses anteriores porque el sol se encuentra ya sobre el hemisferio norte, pero este tipo de propagación, que es independiente del ciclo de manchas solares, es prácticamente imposible de predecir. El concursante que desee ampliar su cuenta de multiplicadores de provincias EA deberá buscar la propagación por backscatter en las bandas altas. El backscatter, o literalmente "dispersión hacia atrás", consiste en la refracción hacia el origen o zonas próximas cuando el nivel de ionización de las capas F sea elevado, y es especialmente fuerte en bandas de frecuencia próximas a la FOT, es decir aproximadamente a un 85% de la MUF. Las máximas señales mediante este tipo de propagación se obtendrán en las horas ligeramente posteriores al mediodía y con las antenas apuntando a rumbos Sur ó SSW, típicamente hacia un par de husos horarios de la vertical de la posición del sol, cerca del ecuador. La banda de 10 metros presentará una propagación muy pobre o prácticamente nula hacia las zonas del mundo con mayor densidad de radioaficionados y tan solo presentará condiciones aceptables hacia África en las horas centrales del día y Sudamérica por la tarde. Los 15 metros estarán abiertos solo durante las horas centrales del día y la banda de batalla serán los 20 metros que aunque presentarán condiciones buenas hasta algunas horas  posteriores a la puesta de sol, el sistema de puntuación aconsejará no apurar esta banda de 20 metros y pasar a 40 metros en cuanto las señales europeas empiecen a ser fuertes, lo cual ocurrirá poco antes del anochecer en EA. La puntuación triple que reciben los contactos en 40 metros aconsejan también la búsqueda de buenas señales de Norteamérica en las horas cercanas y posteriores al amanecer en EA. Qué podemos esperar de las previsiones de propagación Los modelos de predicción de propagación son eminentemente modelos estadísticos donde la relación entre las variables a explicar (las señales esperables en un determinado camino o la frecuencia a utilizar) y las variables explicativas (las variables de entrada del modelo) no están ligadas  por fórmulas directas provenientes del conocimiento exacto de los principios físicos que las ligan tal como sería el caso en los programas de cálculo de circuitos eléctricos o de análisis de antenas. Bien por el desconocimiento de los principios físicos exactos que rigen el efecto de la ionización de la atmósfera y sobre todo la enorme complejidad de estos procesos, hacen que para la propagación sea únicamente viable utilizar modelos estadísticos provenientes del análisis de la experiencia y la evidencia estadística entre las diferentes variables de entrada, en principio más fáciles de predecir, y la variable a explicar. Para predecir la propagación, se ha dedicado mucho esfuerzo en hallar la correlación entre manchas solares, el estado de la ionosfera, y por último su efecto sobre la propagación de ondas de radio. La mejor correlación resultó ser el número de manchas solares suavizado y las medianas mensuales de los índices ionosféricos. Ésta es la correlación en la que se basan nuestros programas de predicción de propagación basados , lo cual significa que la  salida del modelo son valores probabilísticas a lo largo de un mes. No son valores absolutos, sino de naturaleza estadística. Para entenderlos hay que partir de la base de que las manchas solares son de por sí una medida doblemente indirecta. Para empezar, las manchas solares no son las causantes de la ionización de las capas altas de la ionosfera sino un mero indicador indirecto de la actividad solar. Por otra parte las manchas solares son medidas subjetivas. Se cuentan visualmente, aunque con una metodología preestablecida. Para suplir este inconveniente se utiliza otra medida más objetiva: el flujo solar de 10,7 cm. Al igual que las manchas solares, el flujo solar en la longitud de onda de 10,7 cm no es responsable de la ionización al tratarse de una radiación no-ionizante de baja energía. Se  trata igualmente de un indicador indirecto del nivel de actividad solar de las radiaciones que sí afectan a la ionosfera, tales como los rayos X blandos o el viento solar. Si se usaran en los programas de predicción de propagación valores diarios, o incluso semanales, de manchas solares o de flujo solar de 10,7 cm aparecerían errores muy significativos por cuanto las correlaciones estadísticas aparecen solamente con valores suavizados de estas variables explicativas de normalmente seis meses. La ionosfera no reacciona a pequeñas variaciones diarias del sol y menos a variaciones diarias de esos dos indicadores indirectos como son el número de manchas solares y flujo solar de 10,7 cm. La mayor parte de las perturbaciones de la propagación provienen de llamaradas solares o de las llamadas eyecciones de masa coronal (CME) Las llamaradas solares que afectan a la propagación son llamadas también llamaradas de rayos-X porque su radiación esta comprendida en el rango de los 0,1 a 0,8 nanómetros. Las llamaradas de rayos X se clasifican por su magnitud como de clase C (las menores), de clase M (de tamaño medio), y de clase X (las mayores). Las llamaradas de clase C suelen tener un impacto mínimo en la propagación. Las de clase M y clase X pueden tener progresivamente un impacto negativo mucho mayor. La radiación de una llamarada de clase X en el rango de 0,1 a 0,8 nanómetros puede incluso ocasionar la pérdida de toda propagación en toda la cara de la Tierra iluminada por el Sol debido a que hace aumentar fuertemente la absorción de la capa D. Una eyección de masa coronal (CME) es una emisión explosiva de una gran cantidad de materia solar que puede causar que la velocidad promedio del viento solar experimente una brusca aceleración, como si fuera una enorme onda de choque dirigida hacia la Tierra. Cuando esta onda de choque alcanza el campo magnético de la Tierra puede causar grandes alteraciones del mismo. Esto se manifiesta en un aumento de los índices A y K e actividad geomagnética. Estas variaciones del campo magnético pueden ocasionar que los electrones que giran alrededor de las líneas de campo magnético se pierdan. Sin electrones, la máxima frecuencia utilizable (MUF) disminuye, y solo puede regresar cuando el campo magnético se restablezca a valores normales y el proceso de ionización restablezca los electrones perdidos. En la mayor parte de ocasiones, altos índices de A y K reducirán la MUF, pero en latitudes bajas, cercanas al ecuador, la MUF podría subir  (debido a otro complejo proceso) cuando los índices sean altos. Las llamaradas solares y las CME están relacionados pero pueden ocurrir tanto simultáneamente como por separado. Como conclusión, para afinar o prever desviaciones en las predicciones mensuales, tales como las publicadas en esta revista o las provenientes de los distintos programas de propagación disponibles para el radioaficionado, deberemos consultar para el día de nuestro interés la presencia de alguna llamarada o CME y los valores diarios de los índices A y K. Cuanto mayores sean los índices A y K menor será la MUF en latitudes medias y altas. En ningún caso ante una subida diaria del flujo solar en 10,7 cm o del número diario de manchas solares deberemos cambiar los parámetros de entrada del modelo de previsión pues obtendríamos resultados falseados. Salvador EA5DY Figura 2: Impresionante imagen de una enorme eyección de masa coronal (CME) ocurrida el 4 de enero de 2002. Esta explosión expulsó miles de millones de toneladas de materia solar al espacio a velocidades de millones de kilómetros por hora. A las pocas horas se produjeron severas anomalías en la propagación por radio en la Tierra: Fuente: NASA Figura 1: Progresión real del ciclo de manchas solares recopilado hasta el mes de marzo de 2010 y previsión futura por la NOAA/SPWC de los EEUU. Los datos se actualizan mensualmente por el Space Weather Prediction Center (EEUU) haciendo uso de las últimas previsiones ISES. Fuente NOAA/SPWC